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La tasa de rebote de correo electrónico, es una métrica esencial que todo especialista en marketing debe monitorizar, si envía correos electrónicos de forma regular, se refiere a la cantidad de emails que no se entregaron correctamente a los destinatarios y que fueron devueltos al remitente.
Existen dos tipos de tasas de rebote:
- La tasa de rebote duro se refiere a los correos que no se entregaron debido a un error permanente, como una dirección de correo electrónico inexistente o incorrecta.
- La tasa de rebote suave se refiere a los emails que no se entregaron debido a un problema temporal, como un buzón de correo lleno o un servidor de correo no disponible.
Para calcular la tasa de rebote, se utiliza la siguiente fórmula:
Tasa de rebote = (Número de correos electrónicos devueltos / Número de correos electrónicos enviados) x 100%
Por ejemplo, si envías 100 correos y 5 son devueltos, tu tasa de rebote sería del 5%.
Es importante tener en cuenta que una tasa de rebote alta puede tener un impacto negativo en la capacidad de entrega futura de tus correos.
Los proveedores de servicios de correo electrónico como Gmail, Yahoo y Outlook, entre otros, utilizan la tasa de rebote para determinar la calidad de la lista de emails. Si la tasa de rebote es alta, es más probable que los correos electrónicos se filtren como spam o se bloqueen en el futuro.
¿Por qué se producen los rebotes de correo electrónico?
- Detección de correo no deseado: los filtros de correo no deseado están diseñados para detectar y bloquear correos electrónicos no deseados que pueden clasificarse como correo no deseado o contener contenido malicioso.
- Alta tasa de rebote: los proveedores de servicios de Internet (ISP) pueden marcar tus emails como correo no deseado y evitar que lleguen a la bandeja de entrada del destinatario si tus campañas de correo electrónico tienen una alta tasa de rebote de forma regular.
- Dirección de correo electrónico incorrecta
- Tamaño del correo electrónico: si tu correo es demasiado grande para el buzón del destinatario, es posible que lo devuelvan.
- Problemas con el servidor de correo electrónico: si el servidor de correo electrónico que estás utilizando para enviar emails tiene dificultades técnicas, tus correos electrónicos pueden rebotar o no llegar a la bandeja de entrada del destinatario.
- Problema de DNS: si el registro de DNS para tu dominio de correo electrónico es incorrecto.
- Problemas con tu dominio o dirección IP: si tu dirección IP o dominio están en la lista negra.
Consejos para evitar rebotes de correo electrónico y mejorar la capacidad de entrega
La prevención de rebotes de correo es crucial para preservar una excelente reputación del remitente, aumentar la capacidad de entrega del correo electrónico y garantizar que tus emails lleguen a las bandejas de entrada de tus suscriptores.
- Crear tu propia lista de correo electrónico: el uso de una lista de correos validada es una de las mejores formas de evitar los rebotes.
- Mantener limpia tu lista de correo electrónico: esto incluye validar y actualizar las direcciones de correo electrónico en tu lista. Para eliminar direcciones no válidas e inactivas y reducir la probabilidad de rebotes de correo electrónico, utiliza servicios de validación de correo o herramientas de limpieza de listas de emails.
- Evita enviar correos electrónicos no deseados: el envío de correos electrónicos no solicitados aumenta la probabilidad de que tus correos se marquen como correo no deseado, lo que genera rebotes. En su lugar, utiliza formularios de suscripción y confirmación de suscripción doble para garantizar que tus suscriptores hayan dado su consentimiento para recibir comunicaciones.
- Comprueba si hay errores ortográficos: las direcciones mal escritas pueden dar lugar a rebotes.
- Utilizar un proveedor de servicios de correo electrónico de confianza: selecciona un proveedor de servicios de correo electrónico de confianza con una buena reputación en cuanto a la capacidad de entrega de correos electrónicos. La mayoría de los proveedores de servicios incluyen herramientas que pueden ayudar a reducir los rebotes de correo electrónico y mejorar la capacidad de entrega del correo electrónico.
- Realizar un seguimiento de tu tasa de rebote.
- Mantener un cronograma de envío consistente. Enviar demasiados emails en un corto período de tiempo puede activar los filtros de correo no deseado y provocar rebotes.
- Crear una línea de asunto de correo electrónico simple y concisa.
- Envía correos electrónicos con un nombre y una dirección de remitente personalizados.
- Evitar el uso de acortadores de URL: incluir URL cortas en tus correos electrónicos puede provocar rebotes y hacer que los filtros de correo no deseado los atrapen. Para evitar los filtros de spam, utiliza URLs completas o texto de hipervínculo en su lugar.
- Eliminar las palabras que provocan spam. Mantener tus emails libres de frases como «gratis», «compra ahora», «oferta por tiempo limitado» o «actúa ahora».
- Evita escribir lineas de asunto con todas la letras en mayúscula
- Usa una herramienta de automatización de correo electrónico. Pueden ayudar a mantener tu lista de correo electrónico eliminando de inmediato las direcciones de correo electrónico no válidas, las cancelaciones de suscripción y los rebotes.
- Segmenta la lista de correo electrónico en grupos: recuerda que no todos los correos electrónicos son para todos. Segmenta tu lista de correo electrónico según el compromiso y envía emails sólo a aquellos que están interesados.
En general, una tasa de rebote saludable es inferior al 2% o 3%. Si tu tasa de rebote supera ese umbral, es importante tomar medidas para mejorar la entrega de tus correos y reducir la tasa de rebote.
También es importante tener en cuenta que la tasa de rebote no es la única métrica importante que debes monitorizar al enviar campañas. Otras métricas importantes incluyen la tasa de apertura, la tasa de clics y la tasa de conversión. Al monitorizar y optimizar estas métricas, puedes mejorar la eficacia de tus campañas de correo electrónico y lograr mejores resultados.

